Un par de cosas

Acabo de acabar de cenar y aunque no quiera admitirlo, se me están cerrando los ojos. Ahora mismo son las diez y cuarenta y siete pero quizás cuando termine este post ya sean las once.

Me han entrado ganas de vaciarme por dentro, de escribir aprovechando el tiempo libre y de simplemente viajar a otro sitio. Porque aunque parezca un poco estúpido, cuando escribo me quito la máscara que llevo demasiadas veces. Me rio, pero quiero llorar. Sonrío, pero quiero tirarte de los pelos por la tontería que acabas de decir. Creo que, hasta cierto punto, todo el mundo esconde sus emociones. Quizás por miedo a ser heridos, a herir a los demás o simplemente porque no quieren compartir aquello que sienten en el corazón.

No se exactamente de que voy a hablar, dejaré que me arrastre la corriente y ya veremos como el post queda. Uno de los principales motivos por los que no he escrito ha sido que no he tenido mucho tiempo libre. Y cuando lo he tenido no lo he empleado para escribir en el blog. El siguiente motivo es un poco más chungo.

Leía y aún leo a una bloggera que ocupa un lugar muy especial en mi corazón. Ella me inspiraba. Cada vez que leía un post suyo me entraban unas ganas enormes de escribir aquí. Y hoy, después de mucho tiempo he decidido entrar en su blog y me he encontrado con un diseño limpio y completamente perfecto. Y de nuevo, he vuelto a sentir esas ganas…

Si, estoy hablando de la chica de los jueves.

El problema es que no escribe muy a menudo y ya me he leído todos sus posts. Desde que los terminé, me cuesta pensar en reflexiones o temas de los que hablar aquí con vosotros. Podríamos decir que era una especie de musa… Y las musas, no son de mi particular agrado. Tienen de repente, una enorme responsabilidad. Y te desesperas o al menos yo me desesperaba, porque tan solo veía una hoja en blanco. Y tener un blog es algo precioso pero que al mismo tiempo cuesta de mantener. Ya dije en otro post que si escribía sería porque tenía ganas y no porque lo sintiera como una obligación. Entonces decidí que mejor sería no forzarlo, simplemente esperaría a que tuviera ganas.

Se que es un poco extraño, pero ya empiezo a sentirme mejor.

Ahora mismo puedo escuchar la lluvia picando en mi ventana y para que negarlo, nunca me he sentido tan relajada.

Escribir me gusta y no creo que sea ninguna novedad. Intentaré serle más fiel a mi blog, pues he conseguido tanto y mejorado mucho con él. ¿Para que me serviría cerrarlo? Si soy sincera (quiero serlo lo máximo aquí) no entiendo a las bloggeras o bloggeros que cierran su blog con la intención de cerrar una etapa. ¿Por qué quieren dejar algo tan bonito atrás? A mi escribir me hace feliz y por lo tanto, no quiero cerrar este blog nunca. Se que algún día lo haré, eso es inevitable. ¿Pero para qué tan pronto?

Aún queda mucho.

Y si algún día lo cierro, dejaré de publicar pero no de escribir. Creo que nadie deja nunca de escribir una vez han aprendido.

Espero volvernos a encontrarnos pronto.

Palabras Cosidas

PD: No terminé el post anoche cuando lo empecé, tenía demasiado sueño. ¡Suerte que existen las mañanas!


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