Pájaro

Creo firmemente que lo más importante en esta vida es la libertad. La libertad para vivir, para soñar, cantar y bailar. Porque sin la libertad, te pasas la vida entre barreras. ¿Y que clase de vida es esa?

La libertad de ser tu misma. Esa es importante y hay veces que hasta nosotros mismos nos la negamos. La aceptación. ¿Que pasa cuando no te aceptas? Intentas crear una diferente realidad. Te olvidas de quién eres. Te arrebatas esa libertad. Y ya no es lo mismo, esa forma de vivir. Porque en el fondo sabes que vives en una mentira. Y a veces piensas, ¿las cosas podrían haber ido de una forma diferente?

Mostrarte como eres al mundo. Para hacer eso, primero necesitas aceptarte tu misma. Saber que no pasa nada, que la vida sigue si es que alguna vez se ha parado.

Y me molesta todo este proceso. Cansa demasiado, unos días tienes miedo y otros te sientes más feliz que nunca. Ahora no quieres ser distinto, pero dentro de unos años buscarás algo que te haga diferente y único. Y si solo eres una persona que se mantiene al margen de todo, no recordarán nada especial de ti cuando te vayas al otro lado.

¿Y si te pasas la vida ocultándote? ¿Negándote lo que verdaderamente eres? Si todo fuera más fácil, mi celebro podría descansar. Pero la vida siempre encuentra una manera para hacerte llorar y sentirte miserable de vez en cuando. Y te pone baches, demasiados para mi gusto.

Me gustaría ser un pájaro. Siempre que pienso en la libertad ellos aparecen, cada vez. Volar por donde les plazca, a eso de limita su vida. Sin rumbo fijo ni barreras. Sin ningún límite. A mi me gustaría ser un pájaro. Y olvidarme de todas las tonterías del día a día. Simplemente observar a las personas desde arriba, pensando lo ridículas que son siempre preocupándose por el dinero. Nos importa demasiado lo material. Le damos más valor a la nueva camiseta que cuelga en nuestro armario que a un abrazo de la persona que más nos importa.

Los pájaros no son tan tontos.

Deberíamos de estar más unidos, ahora más que nunca. Eliminamos demasiadas cosas, pero el odio nunca nos abandona. Nos fijamos en lo que nos hace diferentes a los demás y no lo que nos une.

¿No podemos de una maldita vez, mostrarnos vulnerables al mundo? ¿Dejar de fingir? ¿Dejar las apariencias durante un tiempo? ¿No podemos ser un poco más… humanos?


Palabras Cosidas


Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s